Estudios y cambios de hábitos para hombres y mujeres

Los controles de salud o chequeos de rutina tienen como objetivo reducir la morbimortalidad  asociada a enfermedades prevenibles o controlables. Deberían ser anuales y orientados a trabajar sobre los estilos de vida, detección precoz de enfermedades o de riesgos para la salud.

A partir de los 18 años y, en cada chequeo anual, deben controlarse la presión arterial, el peso y la talla (índice de masa corporal). En el laboratorio, para las personas sin antecedentes patológicos y asintomáticas se recomienda, a partir de los 40, el rastreo de diabetes, dislipemias y enfermedad renal (o antes si tiene factores de riesgo), detección de VIH,  hepatitis B y C.

También un rastreo de cáncer de colon desde los 60 años, a través de una muestra de materia fecal en forma anual. Este estudio es totalmente gratuito para los afiliados a IOMA, que deben concurrir al laboratorio con la muestra y una orden médica.

El rastreo de osteoporosis  con densitometría mineral ósea se aconseja en las mujeres de 64 años o más y en hombres mayores de 74, pero los especialistas recomiendan hacerlo antes si hay antecedentes de fracturas previas, familiares con fracturas de cadera, u otras condiciones clínicas.

No olviden, además, visitar una vez al año al odontólogo y pasar por el consultorio del  oftalmólogo para controlar la agudeza visual.

Con respecto a las inmunizaciones,  los adultos mayores de 18 años deben aplicarse  las vacunas doble bacteriana, hepatitis B y doble viral. Los mayores de 65, la antigripal (en las fechas indicadas) y la antineumococcica.

Para los fumadores, lo ideal es hacer una espirometría en busca de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y, en los varones de más de 65 años, una ecografía abdominal en busca de aneurisma de aorta abdominal.

Para las mujeres, se recomienda un control ginecológico anual con citología (papanicolau) y test de HPV a partir de los tres años de la primera relación sexual o desde los 25 años. También una mamografía a partir de los 40 años, o antes, si en su familia hay historial de cáncer de mama.

En un control, estas son las actividades habituales:

  • Prescripción de actividad física acorde a edad, sexo y particularidades clínicas.
  • Orientación en una buena alimentación
  • Tratamientos para dejar de fumar
  • Tratamientos para el tratamiento del consumo indebido de alcohol.