Desde la obra social de las y los bonaerenses recordamos a las víctimas de la dictadura genocida y repudiamos cualquier forma de negacionismo sobre lo ocurrido. 

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires ha declarado 2026 como el Año de los Derechos Humanos, por la Memoria, la Verdad y la Justicia; y desde IOMA reafirmamos nuestro compromiso con el derecho y el acceso a la salud, que significa defender un derecho humano fundamental e inalienable. Este 24 de marzo se conmemoran 50 años del inicio de la dictadura, que instauró el terrorismo de Estado y la detención forzada, tortura y desaparición de 30 mil personas.

Ni un paso atrás

A 50 años del Golpe de 1976, IOMA convoca a no olvidar y a una memoria activa. Porque son 30.000, porque exigimos saber dónde están, y porque nuestra democracia debe continuar consolidándose con justicia, debidos procesos judiciales y la función de garante de los derechos humanos.

No olvidar significa evitar que se repitan las sombras del pasado ni olvidar la complicidad, tanto del poder económico como cívico que permitió, facilitó y encubrió los crímenes de lesa humanidad cometidos entre 1976 y 1983. Reconocer esa complicidad es indispensable para combatir la impunidad y fortalecer la democracia como garantía de derechos e igualdad para el pueblo. La Memoria, la Verdad y la Justicia deben ir de la mano de los debidos procesos legales con una democracia que se sustenta solo con la Constitución Nacional en mano.

Este 24 de marzo de 2026, a 50 años del Golpe de Estado genocida, es necesario recordar que el modelo y las políticas económicas implementadas durante ese periodo benefició a unos pocos y excluyó y llevó a la pobreza a millones de personas.

Estas medidas, repetidas a lo largo de la historia y que hoy se implementan en la Argentina por el gobierno Nacional, no trajeron prosperidad ni estabilidad: terminaron por provocar hambre y agravar la desigualdad. Reconocer estas, y otras políticas de ese periodo, es crucial para que la democracia no repita errores y para que las decisiones económicas se orienten a la justicia social, la inclusión y la plena realización de los derechos humanos.

 

Gabriela Carriquiriborde, Inés Pedemonte y Elba Beatriz Pirola de Rivelli, tres mujeres víctimas del terrorismo de Estado de la última dictadura cívico-militar que fueron compañeras trabajadoras de la obra social y transitaron por los diversos territorios del Instituto compartiendo sus ideales de inclusión, derechos, igualdad y justicia social.